Un proyecto fino no siempre es sinónimo de trabajo simple y rápido, y el Insignia de Omar es una buena muestra de ello.
Omar se propuso llevar a cabo un proyecto stance buscando un resultado fino pero con la máxima originalidad, para lo cual tomó una base tan poco explotada en nuestro país como es el Opel Insignia, sobre el que se invirtieron muchas horas de trabajo, piezas cuidadosamente seleccionadas y una gran dosis de buen gusto. El resultado habla por sí solo.

Estilo stance como objetivo
La principal idea de Omar fue darle ese look stance, buscando una integración perfecta entre llantas y aletas, y dejando el coche prácticamente en el suelo. Para ello, se instaló una suspensión neumática Nas Sport de 4 vías independientes, comandada por control digital, y regulada a la perfección tanto para la posición «estática» como para distintas posiciones de rodaje.
Pero las protagonistas de esta preparación son sin duda las llantas. Tras pasar por otros modelos, este Insignia montó finalmente unas llantas Bentley Mulliner 2. Se trata de una edición especial creada por Mulliner, la división de personalización y carrocería de Bentley, y que se ofrecían de forma opcional para montar en los Bentley Continental GT más exclusivos. Son unas llantas de dos piezas, en 20″, y con un acabado bitono combinando un gris antracita claro en el núcleo y el pulido de los aros que sin duda da una imagen muy original.

Detalles especiales y un toque OEM+
Pasando a la carrocería, si bien el resultado final es muy fino, el trabajo no está exento de muchas horas de taller y de una selección muy detallada de todos los componentes.
Por una parte, se observa el gran trabajo de chapa para ajustar las aletas al nuevo combo de suspensión y ruedas. Por otra, Omar buscó un toque OEM+ equipando principalmente componentes propios de la casa Opel, concretamente de la división OPC (Opel Performance Center) y del preparador oficial Irmscher.
En la parte delantera incorpora calandra y paragolpes delanteros de Insignia OPC, al que se le ha incorporado un lip del preparador Maxton Design que agudiza la imagen deportiva del morro.
En la parte posterior se incorporó un difusor trasero Irmscher, desde donde asoman las colas de escape ovaladas de Audi RS4.

Todo este trabajo de carrocería se completó bajo un cambio de color completo a Vert Olivine de Peugeot (característico del último Peugeot 308), que contrasta muy bien con muchos componentes pintados en negro piano, como las molduras laterales y traseras (de aspecto cromado en origen), o el difusor trasero.
Otros aspectos que rematan la imagen exterior son las carcasas de espejos en carbono forjado, los faros delanteros con fondo negro brillo y módulos USA, o los pilotos traseros con look oscurecido. Igualmente, en contraste con la sobriedad del conjunto encontramos el toque divertido en detalles como la iluminación dinámica por todos los bajos del coche, o los cinturones en rojo.
Mecánica mejorada
Más allá del aspecto estético, este Insignia también ha recibido una dosis de trabajo sobre el motor 2.0 16v turbo, incorporando una admisión K&N, una línea de escape completa elaborada de forma artesanal y una downpipe hecha a medida. Para aprovechar y ajustar el rendimiento del motor a todos estos elementos, el trabajo se completó con una reprogramación electrónica a stage1+, ofreciendo como resultado 279cv de potencia máxima y 444Nm de par. Además, para complementar el sonido ya de por si bueno con la nueva línea de escape, electrónicamente se programaron «pops and bangs» para que escuchar este Insignia sea todo un espectáculo.

Un coche para el disfrute
En definitiva, Omar logró su objetivo: construir un coche muy exclusivo y completamente hecho a su gusto, sobre una base poco vista, con el que recorre gran parte de los principales eventos de todo el panorama nacional, y donde no deja indiferente a nadie. Este Insignia es una buena combinación de trabajo y buen gusto.

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