Segundo episodio de nuestra sección de entrevistas Darkshow, donde podrás conocer todos los detalles del BMW M3 e36 de Roberto.
Producción: DarkSplit Media
Roberto nos presenta su BMW M3 e36 de 1997. Un sueño que perseguía desde niño a través de la gran pasión inculcada por su padre, y que cuando cumplió 21 años pudo hacer realidad. Hoy, 19 años más tarde, Roberto sigue igual de enamorado e ilusionado con esta máquina.

Tras una búsqueda exhaustiva, Roberto se hizo con esta unidad tan especial. Se trata de la versión de 3.200cc con sistema doble vanos y 6 velocidades. Pero más allá de dejarlo de serie, el coche cuenta con una preparación a fondo enfocada a disfrutarlo como tracktool, pero sin perder un ápice de fiabilidad en la calle.

En la parte mecánica, el motor se rehizo por completo entero hasta alcanzar los 340cv. Para ello se trabajó una reconstrucción completa con pistones forjados, árboles y bielas deportivos, radiadores Mishimoto de agua y aceite y todo el sistema de distribución y bombas nuevos para garantizar la máxima fiabilidad en circuito y tramos.

Para transmitir toda la potencia correctamente hasta las ruedas, también se reconstruyó por completo el diferencial autoblocante y se instaló un sistema de cambio shortshift RTD. Además, para resaltar el sonido característico del M3 se instaló una línea de escape Supersprint Race.

En la parte dinámica se instaló un sistema de suspensión KW variante 3 que permite no sólo regular la altura, sino también la dureza y rigidiez de rebote en extensión y compresión, lo que permite ajustar su comportamiento al detalle.

Igualmente, los frenos no se dejaron de origen, instalado un sistema mejorado con pinzas Brembo de 4 pistones.

En cuanto al aspecto estético Roberto quiso mantener la esencia original de BMW, pero aportando un toque más racing. Para ello instaló un lip delantero y alerón de M3 GT, componentes míticos de la historia de este modelo, y se instalaron faros delanteros y antinieblas amarillos, que resaltan sobre el rojo vivo característico del M3.

En el interior el enfoqueracing sigue marcando la imagen con una jaula antivuelco que además da rigidez a todo el conjunto, supresión de plazas traseras y backets Recaro con arneses que permiten anclarse incluso en la conducción más deportiva.

Pero el calentón de Roberto con este coche no termina aquí, y ya está pensando en los próximos pasos, entre los que se encuentra instalar una centralita reprogramable para ajustar al máximo el rendimiento y una admisión completa en carbono que permita obtener algún cv extra.

Y es que Roberto tiene muy claro que un coche así debe disfrutarse como se merece: cuidándolo pero exprimiendo todo su potencial. Por eso utiliza este coche frecuentemente tanto en su día a día como recorriendo multitud de eventos y trackdays, Incluso ha pisado Nürburgring, la meca de cualquier «tracktoolero». Seguro que a Roberto le esperan muchos años más de disfrute junto a esta joya de M3.

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